Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de mayo de 2011

Simple


Juguemos a descubrirnos, a sorprendernos,
para bien o para mal.
Juguemos.
A ver qué pasa.
Hagamos tonterías.
A lo mejor nos gusta.
O quizá nos desencante.
No sabemos mucho.
Y si no, no pasa nada.
Nos quedamos con las noches de música, besos y abrazos.
No creo que nos guardáramos rencor.
A estas alturas ya somos supervivientes.

jueves, 7 de abril de 2011

Atraco

Ven
rindámonos al destino
manos en alto
no hay alternativa posible
en este momento
sin prisa
suave
así nos lastimaremos menos.

domingo, 6 de febrero de 2011

Paseo

Me gusta escucharte, olerte, mirarte.
Me estremece tu furia y tu silencio, siempre imperfecto.
Admiro tu constancia, tu belleza imparcial.
Disfruto evocándote, imaginándote cuando estás lejos de mi visión.
Pero lo que más me llena es pasear junto a ti.

M i
A lma
R enuevas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Palabras

Delicadas, previsibles, ambiguas, dulces, engañosas, fáciles , dolorosas, ingenuas, generosas, irónicas, esquivas, interesadas, amables, punzantes, justas, lastimeras, hermosas, hipócritas, inteligentes, ciegas, cariñosas, desgraciadas, sensatas, falsas, inservibles, amargas, necesarias, necesarias...




martes, 2 de noviembre de 2010

Serena

Viene la lluvia.
Las calles brillan sin gente.
Luces doradas y ocres también.
Rostros opacos.

Los corazones se preocupan sin razón.
El agua limpia y purifica.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Poesía

Broadway

El amor es un juego apasionante
y el mejor sustituto del amor.
De aquel amor inmenso, el amor único,
que uno halla varias veces por el tiempo.

El recíproco amor es lo más bello.
Lo sabemos los dos. Pero es muy grande
el vacío que se abre entre el amor
que se ha ido y el amor que aún no ha llegado.

¿Por qué llenarlo, pues, con la tristeza
si es posible colmarlo de sonrisas?

Si se ha ocultado el sol pueden los faros
del coche iluminar la carretera.
Mientras llega otro amor buscando el nuestro
juguemos, sólo juego, a enamorarnos.

Juguemos a querernos, sin querernos,
hasta el día en que alguno de los dos
vuelva a sentir amor por cualquier otro.
El amor es hermoso aun como juego.

José Mª Fonollosa, "Ciudad del hombre Nueva York".

Relacionado con esto

sábado, 29 de mayo de 2010

Luna

Otra luna llena más que pasa, otra luna que me ve sola y a la que yo miro sola, pues no hay ni siquiera estrellas que la acompañen.
Hoy es sólo ella y yo: las dos bellas, las dos ignoradas.

Todo tan explotado, tan exprimido que se me quitan las ganas de buscar y pienso que no existe sino esto: la luna allá en lo alto que me mira, blanca y cultivada, y yo aquí abajo, sola e indiferente, que la miro.

Y es como si no estuviera más aquí, dejando escapar mi alma, ya estoy con ella y desde lo alto poder contemplar las cosas con los ojos, no sentimiento, no corazón. Dejar la firmeza terrenal e instalarme enla nebulosa, en el ser y no ser.

Ahora es el primer momento, la primera jornada en la vida de una estrella, tan pequeña, tan lejana y extraña que será difícil que alguien la encuentre.

Aquí y ahora brillando por nada, brillando sin sentido, pero con fuerza.

Y ser compañera de nubes y viento, y enseñar caminos a las gaviotas, todos los cantos en mis oidos.

martes, 4 de mayo de 2010

Momento


Café atardecido
silencio urbano
también cantos de pájaros.

Dejar pasar el tiempo,
matarlo, aburrirlo.

El ser trashumante se desvela
y vuelve a conciliar el sueño.

domingo, 28 de marzo de 2010

Retroalimentacion

Que poco inteligente puede llegar a ser un corazón.

Alejado del conocimiento teórico,
regido por el impulso de la practica.

Ciego ante cualquier teoría simple,
por mas que esta sea demostrable.

Mas tarde, cuando la testaruda lógica del cerebro le acose,
en un solo movimiento,
comprenderá la intensidad de su ultimo paso en falso.

jueves, 18 de febrero de 2010

Nada

descuido de los lastimosos

no me gusta ir con quejas

una y otra vez

pero ha llegado un momento

agudo de dolor

donde me refugio

sólo para gritar tan fuerte

que me duela el pecho

reventada

que se deshilachen

una a una

las angustias y ansiedades

tejido a tejido

que mis células

convulsionen de tal modo

que les sea imposible

volverse a juntar

de la misma manera

haciendo que la percepción

cambie radicalmente

así como el contexto

y la mirada.

lunes, 1 de febrero de 2010

Isla

A ratos, no ver a nadie,
que no suene el teléfono.

Rechazo el contacto con semejantes.

Autosuficiente.

Si pudiera.

lunes, 25 de enero de 2010

Autodestrucción

Asisto cada instante a mi propio exterminio:
fumo, bebo poco agua, como mierda,
no hago ejercicio, debo lo que gano,
duermo mal, follo poco...

viernes, 8 de enero de 2010

Ciudad



Mares de gentes

ya relatados,

ríos de personas,

fuentes de miradas,

lluvia de ruido,

tormenta de pisadas.


Me falta aire.


Rodeada de miserias,

paseando la mía.


Se cierra el círculo.

No necesito tanta información.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Colores

Días grises, noches negras.

Miradas transparentes
labios blancos
sentimientos azules
manos rojas
momentos marrones
ojos naranjas
ideas moradas
caminos borrados
el verde no es nada.

Días grises, noches negras.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Olas


Oleadas de cordura.


La sencillez no habla, espera ser descubierta.

El mal rollo grita para esconderse tras su infame sonido.


Escóndete pues, no hables ni grites.


Aguarda y cuando eclosiones

ojalá nos asalte una ola de sensatez.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Insueño

foto: kp

Desvelada, perdida en el tiempo,
intentaré hacerle un poema al sueño,
quien atraído por bellas palabras venga a mí claro y sereno.

Me imagino en mi interior un campo florecido,
en primavera,
rebosante de polen, savia y rocío.

La magia del pensamiento.

Ahora soy un caballo,
fascinado por la libertad del galope solitario
bajo un cielo azul brillante.

Y ya me convierto en tronco ya en mariposa,
piedra, estrella o camino,
y mi espíritu errante, anónimo,
empieza a entonar dulces melodías,
sinfonía vaga e imperceptible de mi vida.

Frases luminosas
que con sus destellos
templan a mi corazón,
guitarra de mis sentidos,
ayudándole a soportar días y noches
refugiado
en la música de mis entrañas.



viernes, 4 de diciembre de 2009

Ráfagas

foto: kp
Vivimos a ráfagas.

De repente,

sentimos algo y lo expresamos.

A veces, lo que vemos

nos parece ya vivido.

Una rápida sensación,

aroma o mirada,

dibujo o sabor,

color o letra,

idea o canción.

Ráfagas

que nos paralizan,

desconciertan,

empujándonos,

siempre,

al efímero mundo

de una explicación.

martes, 1 de diciembre de 2009

Deseo

foto: kp

Cuando deje de llover
vestido de plata.
sombrero de helecho
y zapatos de musgo.

Cuando deje de llover
la felicidad vendrá
en forma de rombo,
cuadro o poema.

Cuando deje de llover
mis ojos serán flores,
mi sonrisa la luna
y mis manos premura.

Cuando deje de llover
no querré estar sola
buscaré tu sonrisa
por si acaso.

Cuando deje de llover
si el sol no me alumbra
volveré a la cueva
y me apagaré.

Cuando deje de llover
desearé,
desesperadamente,
que vuelva a llover.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Nocturno

Vuelvo a escuchar a los pájaros
cantando tarde en la noche.
No sé si estoy viva o es,
simplemente, mi cerebro
que me sueña haciéndome existir.
Las heridas más ancianas se despiertan
con la suave y lechosa luz de la luna,
pero ya no duelen, no,
ahora son sólo brillantes cicatrices,
residuos de una memoria tenaz.
La sirena de un tren (quizá imaginario)
consigue romper el silencio
y saluda.
Debiera ser agitación y
sin embargo nada se mueve:
es el sagrado reposo de un corazón
perdido en el más hondo de los olvidos.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Agua

foto: kp

Páginas esponjosas
que recogen
los diferentes líquidos de mi vida.
Los ríos de lágrimas,
los mares de placer,
la lluvia de la desesperación
o las fuentes del bienestar.
Corrientes internas,
veloces aguas de mis sentimientos,
se mueven incesantes buscando el exterior,
el manantial de la existencia.
Escamas recubren mi cerebro
y tengo aletas
que me ayudan a nadar
por océanos de gentes.
Si una ola de incertidumbre intenta ahogarme
mis agallas, tesoro de la biología,
recogen el aire suficiente
hasta que el aire vuelva a bañar
mi dulce y melancólico
cuerpo de pez humano.