foto: kpDesvelada, perdida en el tiempo,
intentaré hacerle un poema al sueño,
quien atraído por bellas palabras venga a mí claro y sereno.
Me imagino en mi interior un campo florecido,
en primavera,
rebosante de polen, savia y rocío.
La magia del pensamiento.
Ahora soy un caballo,
fascinado por la libertad del galope solitario
bajo un cielo azul brillante.
Y ya me convierto en tronco ya en mariposa,
piedra, estrella o camino,
y mi espíritu errante, anónimo,
empieza a entonar dulces melodías,
sinfonía vaga e imperceptible de mi vida.
Frases luminosas
que con sus destellos
templan a mi corazón,
guitarra de mis sentidos,
ayudándole a soportar días y noches
refugiado
en la música de mis entrañas.