domingo, 18 de julio de 2010

Contraseñas

Lo que nos hace caer más en la cuenta de que ha desaparecido una persona son las contraseñas que existían entre ella y nosotros, que, de pronto, se vuelven inútiles y vacías.

Esta frase de Patrick Modiano y la llegada de esos días de playa que comparto en los últimos años con mi familia me hacen pensar, una vez más, en mi madre y en las cosas que ya no veré más o que no podremos hacer juntas:

- Enseñarnos las últimas adquisiciones traperiles.
- Su cara de sincera gratitud al ver mi modesto regalo (pendientes, collares o fulares casi siempre).
- Escuchar las quejas de mi padre porque somos escandalosas y no le dejamos oír bien cualquier retransmisión que echen en teledeporte o el concierto de radio 2.
- Hacer sus maletas.
- Salir a dar una vuelta por los puestos y comprarnos algo.
- Tomarnos un helado o una leche merengada a espaldas de mi padre (siempre controlando su diabetes).
- Arreglarnos para salir a dar el paseo vespertino.
- Sus comidas veraniegas.
- Sus ocurrencias y su risa.
- Nuestras miradas cuando oíamos alguna salida de tiesto.
- Comentar lo último en la familia o vecindario.
- Su entusiasmo y su paciencia.
- Su canturreo siempre que fregaba.
- Nuestras disputas tontas porque insistía en contarme cosas que yo no quería escuchar.

MAMÁ, ¡CUÁNTO TE ECHO DE MENOS!

1 comentario:

Gustavo dijo...

TE COMPRENDO, MI MADRE AUN VIVE PERO IMAGINO (Y CONOZCO) LA AUSENCIA DE SERES TAN PROXIMOS. PRECISAMENTE HE POSTEADO ALGO ACERCA DE ESTE VINCULO. QUE HERMOSO QUE HAYAS COMPARTIDO TANTO CON ELLA. ESAS IMAGENES, MOMENTOS, TE ACOMPAÑARAN SIEMPRE. FESTEJALO. RECUERDALO CON ALEGRIA. TE ESTRECHO EN UN ABRAZO DESDE ESTE BUENOS AIRES EMPEÑADO EN HACERNOS MORIR DE FRIO.